SALTO CUÁNTICO: La "transformación" que no fue en el IMSS y la traición al magisterio... ¿y a AMLO?
- 4 Vientos
- 25 feb
- 8 Min. de lectura
“Cuando los trabajadores sean en realidad una organización de clase, podrán influir decisivamente en la vida nacional".
Jorge Eliécer Gaitán.
Después de la reforma al ISSSTE hecha por el gobierno de Felipe Calderón en 2007, avalada por Elba Esther Gordillo -la entonces secretaria general del SNTE- y que vulneró de manera brutal los derechos adquiridos en materia de pensión y jubilación de los maestros, llega la innovación que el gobierno de la Cuarta Transformación propone para el instituto.
José Luis Treviño Flores* / Edición: 4 Vientos

La reforma calderonista no solo privatizó el ahorro para el retiro mediante el esquema de cuentas individuales; también aumentó la edad de jubilación: para las mujeres, a los 58 años; y para los hombres, a los 60.
Ello sin importar el tiempo de servicio laboral máximo que se pedía a los mentores para su retiro, que era de un máximo de 30 años. Es decir, aunque se cumpla con el requisito de los Años de servicio, si no se tiene la edad de jubilación los docentes simplemente no se pueden retirar del servicio.
Antes de esa reforma, el artículo décimo transitorio, que constaba de 10 salarios mínimos para el retiro, impuso un cambió de cotización a UMAS (unidad de medida y actualización) por ser éstas más baratas que el salario mínimo.
Precisemos. A partir del pasado 1 de febrero de 2025, la UMA vale, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), 113 pesos diarios; es decir, 3,439.36 pesos mensuales.
La justificación que dan los economistas del porqué de este cambio es la siguiente:
El salario mínimo se enfoca en el pago justo a los trabajadores, en tanto que la UMA se usa para evitar impactos de tipo inflacionario y calcular el monto de diversas obligaciones de tipo fiscal y legal.
Ahora bien, todo el impacto negativo al esquema de jubilación y pensión tuvo que ver principalmente con el FOBAPROA. Las cuentas del ahorro para el retiro fueron vaciadas para pagar una deuda que no era ni es de los trabajadores.
La promesa del expresidente Andrés Manuel López Obrador de regresar a todos los trabajadores al esquema anterior a la reforma del 2007, no fue posible por la imposibilidad legislativa y judicial vigente en su sexenio.
Por ello, encargó a la actual presidente Claudia Sheinbaum Pardo “sacar adelante” la nueva ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Claudia hizo caso omiso al encargo del exmandatario; en tanto que, en el boletín legislativo de la actual LXVI legislatura, solo aparecen unos párrafos de la iniciativa de reforma a la ley del ISSSTE en donde se establece:
“El documento sobre la Ley del ISSSTE plantea que las cuotas y aportaciones del seguro de salud se realicen sobre el salario integrado, cuando este rebase las diez Unidades de Medida y Actualización (UMAs), a fin de captar mayores recursos que permitan al ISSSTE financiar la prestación de servicios médicos en todas sus unidades.”
En ninguna parte del boletín legislativo se menciona que, con la nueva ley, se regresará al esquema de jubilación vigente antes del 2007.
Además, los trabajadores que ganen más deberán aportar más; es decir, ¿los trabajadores deben rescatar a un ISSSTE saqueado durante décadas por funcionarios corruptos?
Porque estamos ante instituto de salud que hoy presta un servicio precario, carente de medicinas, con citas extendidas por meses para obtener servicios de cirugía y otras especialidades, sin recursos para subrogaciones, instalaciones derrumbándose (el caso de Juárez, Chihuahua, es emblemático en ese sentido), con un servicio de urgencias donde se deben esperar hasta dos horas -o más- para ser recibidos por un doctor en un espacio pequeño, hacinados todos y con sanitarios sucios.
Ante tal cantidad de carencias, la gran mayoría de los profesores, así como el personal administrativo de las escuelas, acuden a los consultorios del “Doctor Simi” –o cualquier otra opción de consultorios médicos privados de bajo costo- porque prefieren pagar antes que sufrir las pésimas condiciones que reinan en el instituto federal de salud.
Las demandas del sector magisterial durante el gobierno de López Obrador siempre fueron en el sentido de regresar a todo el personal al esquema de decimo transitorio interpretado en salario mínimo y no en UMAS, así como regresar a los 30 años de servicio en hombres y 28 en mujeres, sin importar la edad de jubilación o pensión.
De esto el boletín legislativo no menciona nada, pero si propone incrementar las cuotas al seguro de salud.
Y ahora el nuevo director del ISSSTE, Martí Batres, destapó que la fundación ISSSTE A.C., creada por José Reyes Baeza cuando éste fue director del instituto, es un inmenso pozo de corrupción.
Reyes Baeza, exgobernador y expresidente municipal priista de Chihuahua, era miembro honorario de esa fundación.
Desde esa posición impulsó la compra -para el ISSSTE- de diversos artículos, sin contar con convenios, contratos o licitaciones públicas que avalaran su legitimidad.
Asimismo, usufructuó espacios del instituto para operar cafeterías y máquinas expendedoras de productos chatarra en un espacio de 1207.43 metros cuadrados, lo que permitió a unos cuantos obtener grandes utilidades que la administración general del ISSSTE simplemente omitió, u ocultó, en perjuicio del patrimonio de la institución.
Apenas el 8 de mayo 2023 se presentó una solicitud para recuperar esos espacios,. Y el 25 de agosto de ese año se presentó una denuncia penal contra quien resulte responsable de permitir la ocupación indebida de una parte de la infraestructura del instituto.
Hasta el 10 de enero de 2025 había una suspensión (amparo) preventiva -pendiente de resolución definitiva- otorgada por un juez federal para definir si fue o no legal la entrega de las oficinas del instituto para la realización de actividades mercantiles lucrativas.
La pregunta es: ¿por qué esto se hizo hasta ahora? ¿Es acaso posible que durante el gobierno anterior no se sabía nada de tanta corruptela?
Si la pretensión era intentar quedar como héroes del rescate de los espacios públicos del instituto, cancelar las concesiones y finiquitar la fraudulenta fundación casi a la par de la presentación de la nueva reforma al ISSSTE, la jugada mediática simplemente no funcionó.
Más bien es vergonzoso que antes no hayan hecho nada.
Y ahora no se da respuesta a las sentidas demandas de los maestros que llevan 18 años en lucha permanente por recuperar sus derechos de jubilación, perdidos en la era calderonista.
Las imágenes que se muestran fueron tomadas hace un par de días por un derechohabiente del ISSSTE en Juárez, Chihuahua.
El pasado viernes 21 de febrero, profesores y maestras federales de primarias tomaron las calles y las oficinas de educación en Juárez.
Increparon al secretario general de la Sección 8 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Eduardo Antonio Zendejas Amparán Salas, para exigirle que confronte al gobierno y al congreso federal a fin de que ambos respondan de manera clara y contundente a sus demandas.
Y lo hacen con justa razón porque el ejecutivo federal no cumple hoy con lo que López Obrador ofreció y pidió, mientras el sindicato actúa con evasivas, incongruente y poca o nula solidaridad con la base del magisterio.
Al cierre de esta colaboración periodística –lunes 24 de febrero de 2025-, la presidente Claudia Sheinbaum no se pronunciaba al respecto, mientras que el secretario general de la Sección 8 del SNTE en Chihuahua se limitó a decir:
"¿Cuál es la confusión de mis compañeros y compañeras? ¿Y qué estamos esperando? Que se publique la reforma al sistema de pensiones y jubilaciones, pero ésta todavía no está".
Igualmente comentó:
“Llegado el momento en que se presente la propuesta de reforma, y que nos afecte como magisterio, iniciarán las manifestaciones y seré yo quien las encabece.”
De igual forma, el viernes 21 de febrero, Alfonso Cepeda Salas, senador y secretario general del SNTE, dijo en un acto público que se realizó en Morelos:
“Sí aportemos quienes tenemos cargos de elección popular, desde la presidenta de la República -que está de acuerdo-, los gobernadores, los mandos medios, el personal de confianza, los legisladores de todos los niveles: diputados, senadores, diputados locales; los regidores, síndicos y demás que reciban un sueldo superior a 10 UMAS. Pero el personal de base, los maestros de base, los maestros que están en las escuelas, en los tecnológicos, en el Politécnico, en Educación Media Superior, no se verán afectados”.

Como se ve, se trata de un “discurso salvador” al que se suma un “posicionamiento oficial” de la Sección 8 del sindicato para que no se descuente de los salarios y prestaciones sociales de los trabajadores de la educación, ningún recurso económico para “salvar” al ISSSTE.
Pero nada se menciona en torno a la propuesta de que las jubilaciones y pensiones se paguen en pesos y no en UMAS, o el regreso a la edad de jubilación o el retorno al concepto décimo transitorio para los maestros y personal administrativo que se encuentran en cuentas individuales.
En general, el sistema de salud en México aún no llega a las condiciones que prevalecen en Dinamarca, tal y como reiteradamente lo aseguró el expresidente Andrés Manuel López Obrador en sus “mañaneras”.
Y recientemente Claudia Sheinbaum declaró en una gira por el Municipio de Mapimí, en la región lagunera del estado de Durango, lo siguiente:
"Les quiero decir algo muy importante: este año vamos a dedicarle muchos recursos al ISSSTE. Tomé una decisión. El año pasado se cambió la Constitución para que unos fideicomisos que tenía la Corte, guardado para los privilegios de ministros, se regresaran para ayudar a la gente".
Agregó:
"Todo ese recurso será para fortalecer al ISSSTE. Este año vamos a igualar los salarios de trabajadores de la Salud del ISSSTE, igual que los del IMSS e IMSS-Bienestar, y vamos a dar recursos para que centros de salud y hospitales del ISSSTE estén en buenas condiciones. Igual (a como sucede en el) IMSS y el IMSS-Bienestar".
Habló entonces de “fortalecer”, no de transformar al instituto. Y en el tema hay que tener mucho cuidado con las palabras que se utilizan en el gobierno para afrontarlo.
Porque desde hace mucho tiempo los funcionarios públicos y los políticos se han dado a la tarea de utilizar demagógicamente esta palabra. Solo AMLO dijo “transformar”, pero no logró su objetivo.
Quitar privilegios está bien. Los programas sociales están bien. Las becas están bien. Pero que esto no se convierta en paliativos eternos. Nos piden y tenemos paciencia en el proceso de alcanzar la cuarta transformación del país, ¿pero ¿cuánto más nos durará la paciencia?
AMLO nos enseñó a exigir nuestros derechos como ciudadanos. ¡Que nadie se asuste por hacerlo ahora! Y si los sindicatos no quieren ser rebasados por sus bases deberán estar a la altura de las nuevas circunstancias políticas del país.
Igualmente, la Nueva Escuela Mexicana enseña la territorialidad, la vida en comunidad, el pensamiento crítico.
Y los maestros están aprendiendo de nuevo a recuperar su importancia en la transformación social de la nación al hacer de las escuelas los centros comunitarios donde confluyan los padres de familia para que, juntos, exijan el cumplimiento de cada promesa, de cada iniciativa hecha desde el gobierno y el poder.
Las nuevas generaciones serán capaces de paralizar el país si estas promesas y propuestas no se cumplen.
Así lo mandata el lema oficial del SNTE: “Por la educación al servicio del pueblo”.
* José Luis Treviño Flores es profesor y activista social en Juárez, Chihuahua, donde es subdirector académico de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Comentários