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SALTO CUÁNTICO: Ante la explosión retrograda del neofascismo estadounidense, acción soberana

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    4 Vientos
  • 12 feb
  • 7 Min. de lectura

“Son nuestros enemigos todos aquellos que están confabulados con el imperialismo: los caudillos militares, los burócratas, la burguesía compradora, la clase de los grandes terratenientes y el sector reaccionario de la intelectualidad subordinada a todos ellos.”


Mao Zedong, político, filósofo, intelectual, estratega militar y líder comunista chino

 

 

Estos últimos días del mes de enero y primeros de febrero han sido muy reveladores. Por fin los neonazis salen del closet y se muestran tal cual son. Se acabó el doble discurso mareador del imperio estadounidense; estamos ante la única realidad en la que hemos vivido sin querer aceptarla.

 

 

José Luis Treviño Flores* / Edición: 4 Vientos


 

La elección de Donald Trump como presidente ha sido un factor de revitalización de grupos de activistas en Estados Unidos que por décadas han rechazado la ideología de izquierda y el conservadurismo más moderado (Imagen: Dbking - Flickr).


 

Para el brutal capitalismo los mexicanos somos escoria, somos la ínfima ameba que contribuyó con su fuerza laboral y nuestros recursos naturales a enriquecer a esos pocos dueños del planeta.


El gastado discurso oficialista de México, solo con sustantivos diferentes de vez en cuando, pero con el mismo fondo político que Claudia Sheinbaum expresó en torno al rechazo del presidente Gustavo Petro de no recibir aviones de Estados Unidos cargados con migrantes colombianos tratados como si fueran delincuentes peligrosos, y también acerca de la amenaza arancelaria del 25% ya medio negociada temporalmente, refiere lo siguiente:



 Con respeto a nuestra soberanía, y respeto entre los pueblos y las naciones, estamos obligados a tener una buena relación”

(Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo).



¿De verdad la presidente de México piensa que puede tener una buena relación con Donald Trump como emisario de las ultraderechas globales?


Peor aún, para la jauría rabiosa neonazi que ostenta el poder económico de occidente, ¿nuestro país es la pieza clave para el resto de Latinoamérica?


Es cierto, no tenemos el poder bélico de nuestro terrible vecino. Hemos estado jugando a la democracia y a la libertad como si las tuviéramos.


Es más, la mayoría de los presidentes mexicanos han sido informantes de la CIA, han sido peleles incondicionales del capital anglosajón y europeo. Por eso jamás hemos tenido autosuficiencia alimentaria, jamás hemos tenido tecnología propia, y los magnates mexicanos son de la peor calaña clasista.


Y tú, amable lector, ¿aun crees que importas en la orquesta geopolítica?


Pongamos en el peor contexto la intención real del poder económico global: el avance tecnológico, la inteligencia artificial, el exponencial crecimiento de la robotización y la capacidad de autosuficiencia de los países poderosos hacen posible que no necesiten la enorme cantidad de mano de obra humana que explotan.



 

López Mateos, Díaz Ordaz, Echeverría y López Portillo, tapetes de la CIA, agencia de la que fueron espías en México (Imagen en datanoticias.com).



 


En el mediano plazo muchos seremos desechables. Ya lo somos, pero aún falta encontrar el mecanismo para deshacerse del excedente.


De a poco nos han ido relegando a reservaciones en territorios hostiles donde sea más fácil morir sin asistencia alguna. En Estados Unidos ya lo pusieron en práctica y con mucho éxito: son las hordas de indigentes y drogadictos en sectores controlados, hacinados y olvidados hasta que mueren por sobredosis o enfermos.


Trump vocifera que nuestro país es el culpable de la debacle de fentanilo y la miseria que esta droga sintética provoca en sus ciudades, pero no menciona que es su sistema quien forma a sus grandes consumidores cuando los olvida y los segrega. Es el gobierno de los Estados Unidos y su multimillonaria elite empresarial militarista quien fondea las armas al crimen organizado que administra el narcotráfico.


Y lo hace y permite porque sabe que balcanizando a México y al resto de Latinoamérica seremos dulces corderitos dispuestos a ir gozosos al matadero.


Porque el capital no tiene bandera, el capital no tiene conciencia, el capital no tiene aliados, el capital no tiene empatía, el capital tiene intereses, solo eso.


No podemos ser ingenuos. No somos Francia, ni Alemania, ni Finlandia; somos los mismos paralizados de siempre, conformes con los programas sociales, pero recibir un poco de efectivo cada tanto no nos hace libres.


Así, seguimos dejando en manos del poder ejecutivo y de los congresos todas las decisiones importantes de gobierno, y no se trata solo tener los beneficios que por derecho y por historia los merecemos. Veamos un ejemplo.


Recientemente, nuestro queridísimo secretario de Economía, Marcelo Ebrard, declaró que el maíz transgénico podrá ya ser de nuevo importado. Aquí transcribo su declaración:


- " Se deja sin efectos la aplicación de los artículos Sexto, fracción II, Séptimo y Octavo, del Decreto por el que se establecen diversas acciones en materia de glifosato y maíz genéticamente modificado, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 13 de febrero de 2023.  El presente Acuerdo entra en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial de la Federación”.


Esto quiere decir que de nada sirvió la iniciativa del expresidente Andrés Manuel López Obrador al respecto. Y ahora, ante la controversia presentada y ganada por nuestro vecino del norte, no podremos competir con empresas agrícolas transnacionales como Monsanto pese a tener productores de maíz blanco en Sinaloa.


 

AMLO traicionado en el tema del maíz transgénico transnacional (Imagen:
AMLO traicionado en el tema del maíz transgénico transnacional (Imagen:
 

De nada sirve prohibir la siembra de maíz transgénico si seguimos importando el maíz amarillo genéticamente modificado. No tenemos autosuficiencia alimentaria ni tecnología para alcanzar la autosuficiencia del grano básico para nuestro pueblo.


Las intenciones son buenas desde la Presidencia de la república, nadie dice que no, pero estamos muy lejos de esa autosuficiencia.


Es cierto que han sido décadas de neoliberalismo, décadas de contubernios con el crimen organizado. Son un poder real y crean divisas. Por eso nuestro vecino fondea al crimen con armas: saben que en el medio rural el crimen organizado desplaza a las comunidades, las balcaniza. Y ahora viene Donald Trump con el cuento de una posible intervención para acabar lo que su mismo país creó.


Precisamente esa es la fórmula que utiliza el belicoso gobierno estadounidense en todos los países a los que interviene militar y económicamente. Y ahora se suma el peligroso avance de la ultraderecha internacional. ¡Mucho cuidado con el discurso de la ultraderecha neofascista global!


Los tiempos del neofascismo son claros y contundentes. La orquesta intolerante y represiva del neonazismo y neofascismo en la geopolítica mundial no va a detenerse con exigencias de respeto al derecho ajeno. Eso nun les ha importado.


Nos dicen: “Déjate explotar. Marea a tu población con programas de ayuda y permite que siga saqueando tus recursos”.


Claudia Sheinbaum tiene una agenda más globalista que soberanista; eso es un hecho.

Su agenda “verde” contra la agenda petrolera de Trump, Putin y hasta Xi Jinping es un claro mensaje del: “déjame controlar tu petróleo, tu silicio, tu litio mientras experimentas y juegas con la agenda verde. A ver si para unos 100 años ya todos seremos verdes”; pero, los costos del cambio climático son peores para una Latinoamérica devastada.


Kodak, Bayer, Coca Cola, Nestlé, IBM e BMW, entre otras grandes transnacionales, financiaron al partido nazi en Alemania y nunca les ha importado una agenda verde.


No es extraño que esas mismas compañías ahora financien a los neonazis ya que estamos inmersos en la peor manifestación de un brutal capitalismo.

 

 

Musk y Trump, dos neofascistas de cuidado (Imagen: Getty Images).

 

 

Para decirlo claro, es la misma fórmula y la misma ambición, pero con mucha más experiencia y riqueza representada por el binomio Trump-Elon Musk.


Como dato curioso mencionaré que, en el negocio que fue la segunda guerra mundial, uno de los empresarios emblemático de ese momento en la Alemania Nazi era Ferdinand Porsche, quien además de fabricar en masa un auto barato como el Volkswagen, durante la guerra diseñó vehículos como el Kubelwagen, un famoso vehículo militar todoterreo que incluso llegó a tener una versión anfibia conocido como Schwimmwagen.


Al finalizar la guerra, Porsche estuvo preso en Francia acusado de usar mano de obra esclava en sus fábricas, pero no deja de ser una irónica coincidencia que el actual fabricante de los autos Tesla, Elon Musk, el hombre más rico del planeta y constructor de cohetes espaciales, sea uno de los principales financieros de la campaña de Donald Trump.


Entonces, ¿hacia dónde hacerse; hacia dónde debe voltear México?


Hacia sí mismo y hacia el BRICS+, ésta cada vez más poderosa asociación, grupo y foro político y económico de países emergentes, entre ellos sus fundadores en 2010 Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que se ha constituido en un espacio internacional alternativo al G7, integrado por países desarrollados.


Y es que cada vez es más contundente la frase que dice: “Es peor ser aliado de Estados Unidos que su enemigo”.


Estar respondiendo con frases de soberanía y a la vez quedarse a la espera de lo que decida Trump en su respuesta, es un gasto diplomático que ya no debemos jugar. Si en verdad nadie toca la soberanía de México, entonces son tiempos de decisiones más centradas en hacer efectiva esa soberanía.


Margaret Thatcher mencionó una vez: “México es el país más rico del mundo, pues desde el siglo XVI lo están robando y no se lo acaban”.


No sé si lo dijo con desprecio o admiración, pero su visión es muy cierta. ¿Hasta cuándo vamos a seguir resistiendo el saqueo?  ¿Qué tanto más vamos a permitir que se nos trate como seres humanos de ínfima categoría; como ciudadanos, pueblo, cultura y sociedad de tercera?


El día en que México entero paralice toda la producción de bienes de consumo para el extranjero y exija respeto y justicia, diré que estamos tomando el buen camino. Mientras tanto, pedir respeto sin realizar paralelamente acciones contundentes que frenen los excesos y violaciones de los opresores, no asusta a ningún imperio.



“En las luchas contra el imperialismo económico extranjero, por la industrialización nacional, por la justicia en los campos, contra el parasitismo de los grandes rentistas, etcétera., la posición que conviene a los trabajadores es la posición misma del interés nacional.” 


Ramiro Ledesma Ramos, filósofo, escritor y político español (1905–1936).



 


* José Luis Treviño Flores es profesor y activista social en Juárez, Chihuahua, en donde es subdirector académico de la Secretaría de Educación Pública.

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