Julián Leyzaola, el ultraconservador mimado por el calderonismo que "protegerá" a los mexicalenses
- Javier Cruz
- 20 mar
- 4 Min. de lectura
El Averno
Por mi se va a la ciudad doliente, por mí se va al eterno dolor. Dejad toda esperanza los que entráis.
Séptimo circulo: Criminales.
El pasado martes 18 de marzo, el teniente coronel Julián Leyzaola Pérez, con una votación de 10 a favor y 6 en contra de los integrantes del cabildo de Mexicali, Baja California (BC), fue electo nuevo director de Seguridad Pública Municipal.
Javier Cruz / 4 Vientos
En la sesión de cabildo donde apretadamente logró el puesto público, negó haber cometido tortura y otros actos de abusos criminal contra policías, ciudadanos comunes y presuntos delincuentes cuando ocupó el mismo cargo en los municipios de Tijuana, BC, y Juárez, Chihuahua, tal y como lo demostraron científicamente decenas de organizaciones internacionales, nacionales y locales defensoras de los derechos humanos.

También dijo que, hasta el momento, “nadie me ha podido responsabilizar de nada”; otro dicho que se contrapone a las averiguaciones civiles, penales y por violaciones a derechos humanos de lesa humanidad que incluso permitieron, en el caso de policías de Tijuana torturados cuando fue jefe de seguridad pública en Tijuana, la reincorporación de uno de ellos a la policía local por un mandato judicial.
Cabe destacar que el militar impuso su ley en Tijuana como alfil de los siniestros Genaro García Luna y el general Alfonso Duarte Múgica, ambos destacados “calderonistas” en el gobierno estatal que presidió el panista José Guadalupe Osuna Millán, hoy cogobernador recóndito en el gobierno morenopanista de Marina del Pilar Ávila Olmeda.
Hasta el pasado 15 de marzo fue asesor en materia de seguridad patrimonial de la empresa Industrias Bachoco, de la familia del empresario y político priista Eduardo Bours Castelo, un promotor de evasión fiscal por mil 600 millones de pesos, despojo de tierras ejidales en el municipio de Hunucmá, Yucatán, daño patrimonial a accionistas minoritarios del consorcio avícola, y encubridor de la familia Calderón / Zavala en el caso del incendio y muerte de 49 niños en la Guardería ABC siendo gobernador de Sonora.
Igualmente ocupó, de diciembre de 2010 a febrero 2011, el cargo de subsecretario de Seguridad Pública en el gobierno de Osuna Millán, tres verse envuelto en el escándalo nacional de los casos de tortura en Tijuana.
En la sesión del cabildo mexicalense del 18 de marzo, el teniente coronel rebeló asimismo algo que por sí mismo debería haber impedido que tomara el cargo de una institución de seguridad pública: no haber acreditado, desde 2014, ningún examen de Evaluación y Control de Confianza, tal y como lo determinan los artículos 106 al 108 de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
No la ha hecho, aceptó, desde que fue víctima de un atentado que lo dejó paralizado en su función motriz, y lo alejó de la función pública para darle paso a sus aspiraciones políticas en donde ha buscado la alcaldía de Tijuana dos veces.
Este día, IVÁN MARTÍNEZ ZAZUETA, mexicalense maestro en Geografía, colaborador en decenas de proyectos en los ámbitos público, privado, académico y social, definió su posición frente al arribo de Leyzaola a un nuevo cargo público.
Y también narra un aspecto poco conocido del polémico militar en retiro: sus antecedentes políticos con la ultraderecha mexicana.
A continuación, el texto del valioso defensor del derecho público al agua y destacado activista social e investigador bajacaliforniano:

“Julián Leyzaola, el ‘policía de mano dura’, fue nombrado director de Seguridad Pública de Mexicali.
Sí, ese ex-militar que cuenta con decenas de recomendaciones por violaciones a derechos humanos e indagatorias abiertas en el fuero federal, la mayoría por casos por tortura, abuso de autoridad y uso excesivo de la fuerza.
También ha sido denunciado ante la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) y la CPI (Corte Penal Internacional) por crímenes de lesa humanidad.
Leyzaola ha sido dos veces candidato a la alcaldía de Tijuana. En su última contienda, la de 2021, en la que, por cierto, criticó duramente la candidatura de Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien ahora es la principal responsable de su nombramiento, demostró también su ideología de ultraderecha.
Su campaña ‘Tijuana con Ley’ se arropó de la agenda pro-vida, anti-derechos y anti-migrantes, además de que fue respaldado por el Comité Ciudadanos Unidos por Ley compuesto por representantes de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano, del Frente Nacional por la Familia y de Misión Rescate México.
Leyzaola, una especie de Rambo moderno, es uno de los personajes emblemáticos de la militarización de la seguridad pública en el contexto de la guerra contra las drogas.
Es también un representante del populismo de derecha que se sustenta en la política del miedo y la seguridad de 'mano dura' teñido de un conservadurismo cristiano-evangélico que tiene su mejor representante en la figura de Nayib Bukele, presidente conservador y represor de El Salvador.
Leyzaola también ha sido denunciado por ordenar la represión a manifestaciones y agresiones a periodistas.
En ese sentido, ¿su nombramiento estará motivado por las recientes protestas sociales, como las ocasionas por el asesinato de Sunshine Rodríguez, activista social de San Felipe, o las movilizaciones feministas del 8M y los maestros anti-reforma al ISSSTE que impactarán en el ISSSTECALI?”
NOTAS DE CONTEXTO:
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