Enrique Krauze y la madre de la democracia renacida
- Olga Aragón

- hace 5 días
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El PROFE BECERRA, el más auténtico demócrata de Chihuahua, se revuelca en su tumba. Miren lo que escribió el "intelectual" mexicano, el mismo que en 2018 lidereó la "Operación Berlín" para desatar en medios y redes sociales la guerra sucia, de mentiras y calumnias contra Andrés Manuel López Obrador, pagando decenas de miles de pesos por cada meme o video calumnioso contra el candidato presidencial de la izquierda.
Olga Aragón / Editorial 4 Vientos

Escucha el podcast de nuestro editorial:
Escribió Krauze:
Hace 40 años exactamente la democracia mexicana nació en Chihuahua. Ahora renace en Chihuahua. “Chihuahua puede ser la cuna de tiempos nuevos”, me dijo entonces el profesor Antonio Becerra Gaitán. Puede serlo nuevamente.
Hasta ahí, la nueva joya krauzista.
El Profe Antonio Becerra Gaytán ya le habría contestado a este pseudointelectual, exhibiéndolo como lo que es: un calumniador y cobarde manipulador que se ha enriquecido liderando campañas sucias contra las fuerzas políticas y los liderazgos democráticos de México.
El Profe Becerra lo habría dicho de manera contundente, pero con elegancia e inteligencia.
Al estilo coloquial, yo digo que ni es lo mismo Juana que Chana.
En 1986 Chihuahua vivió una insurrección electoral, el pueblo, harto del priismo autoritario, buscó derrotar al PRI por la vía posible en ese año, votando por el PAN.
Habiendo sido candidato a gobernador por el PSUM, es decir, contrincante de Barrio y del priista Fernando Baeza, el profe Becerra no titubeó en involucrarse de lleno en el movimiento postelectoral de denuncia del fraude, defendiendo el voto popular favorable al candidato panista.
Dos años después, en 1988, los panistas -incluido el panismo chihuahuense que había recibido todo el apoyo de la izquierda en su lucha contra el fraude-, callaron como momias antes el fraude cometido por el PRI de Carlos Salinas de Gortari, en contra del candidato de la izquierda Cuauhtémoc Cárdenas.

Los panistas chihuahuenses ni siquiera fueron para apoyar a su propio candidato, Manuel Clouhtier, quien infructuosamente intentó que el PAN apoyara a Cárdenas en su demanda de recuento de votos.
Desde el partido y desde el gobierno de Barrio, fueron los primeros en darle la espalda y en ningunear a Clouthier. Doy testimonio.
Como reportera me tocó cubrir un acto que realizó el PAN en Batopilas, en homenaje a Manuel Gómez Morin, originario de ese pueblo y fundador del partido.
Ahí estaban los destacados dirigentes nacionales y ahí estaba El Maquío, pero ni siquiera le dieron la palabra en el mitin, como tampoco incluirían su nombre ni su rostro en el video que realizaron después para conmemorar un aniversario más de la fundación del PAN y homenajear a sus liderazgos.
Entonces, que quede claro. En 1986, en el "verano ardiente" del movimiento postelectoral de Chihuahua, Maru Campos era una niña de diez años. Nada vivió de ese panismo.
En 1988 seguía siendo una niña entrando a la adolescencia, cuando el PAN en vez de unirse a Cárdenas en su reclamo de democracia, inició su estrategia de concertacesiones con Salinas.
"Aunque provenga de un fraude, puede legitimarse en el ejercicio del gobierno", dijeron.
Fue hasta 2006, en la campaña electoral más sucia a esa fecha, cuando Maru Campos se estrenó en la política.

Inició su carrera política en cuna de oro. Su madre, de nombre María Eugenia Galván, había sido la única mujer funcionaria del gabinete de Barrio. La Maru hija, directito llegó sentarse en una cural como diputada federal cuando apenas tenía 25 años.
La joven chihuahuense llamó poderosamente la atención de Felipe Calderón, por la agresividad con la que descalabró con una lata de coca cola a un diputado perredista, cuando los del PRD luchaban dentro del recinto legislativo por impedir que "el usurpador" tomara protesta como presidente.
Maru destacó en la refriega, mientras los jefes parlamentarios del PRI y del PAN reforzaron, desde adentro, el operativo del ejército para meter a Calderón por la puerta trasera y que en menos de cinco minutos rindiera protesta.
Las concertacesiones se convirtieron en francas alianzas prianistas en el poder legislativo, desde 1988 en que inicia el sexenio de Salinas hasta 2018 en que concluye el de Peña Nieto.
La peor etapa de ese proceso, la que inició con el fraude de 2006 a favor de Calderón, con la complicidad del PRI, fueron los años en la formación política de Maru Campos.
Ella representa lo que ahora son el PRI y el PAN, al prianismo que legitimó a Salinas de Gortari y aprobó todas las reformas neoliberales que implicaron la entrega de los recursos naturales del país al extranjero.
Un prianismo que avergüenza a los priistas y panistas que se mantuvieron leales a sus propias ideologías y terminaron marginados o expulsados de sus respectivos partidos.
Eso debe decirse con todas sus letras. El PRI de Chihuahua tampoco es el de antes, aquello de "nacionalismo revolucionario" solo provoca en ellos carcajadas.
Los priistas del prianismo son, ahora, más ultraderechista que los propios panistas en el poder.
Así fue el origen de Maru Campos en la política, así ha sido su trayectoria y así es su presente.
¿DE QUÉ SE RÍEN?

Podcast de 4 Vientos. Interpreta: Eugenia León.



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