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Musa Verde: Un réquiem por las Ciencias

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    4 Vientos
  • hace 2 días
  • 4 Min. de lectura

Las ciencias no han muerto. Es difícil extinguir empresas tan diversas, interesantes y productivas que crean riqueza, cultura y empleos.


Horacio de la Cueva* / La Jornada BC / Edición: 4 Vientos


Funeral por la Ciencia, imagen creada con Inteligencia Artificial de Bing.
Funeral por la Ciencia, imagen creada con Inteligencia Artificial de Bing.

Escucha el resumen de la columna. Haz click en el título:




El espíritu que impulsa a las ciencias tiene problemas serios. Para que existan, se desarrollen y crezcan, necesitan un medio propicio.


El dirigente político más prominente del momento, Donald Trump, tiene una actitud abiertamente combativa contra el conocimiento científico e invoca teorías "conspiranoicas" para justificar políticas de ciencia y salud sin fundamentos en evidencia. Es más que una actitud del poder ejecutivo.


Los recortes al personal y al dinero de investigación han sido masivos, poniendo en riesgo la salud de sus habitantes por falta de vacunas y su seguridad por los recortes en los centros meteorológicos que predicen la ruta y la fuerza de tornados y huracanes.


En México tenemos una nueva y flamante Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación, la impronunciable SECIHT de la cual hasta hoy no entiendo que concibe por humanidades.


Es de suponer que tener el estatus de secretaría debe ser un gran impulso para generar conocimiento en México, tanto para resolver los problemas nacionales como para generar conocimiento nuevo e innovador. No es redundancia; la innovación implica la aplicación de conocimiento científico y tecnológico.


Sabemos que la presidenta de México y la secretaria de ciencia tienen formación científica, lo que nos haría esperar que hayan vivido y entendido las limitaciones presupuestarias de la ciencia en México.


Pero aún así me quedo con la duda: ¿Cómo se invierte el dinero en la ciencia mexicana?


¿Lo determina la Secretaría de Hacienda, más preocupada por que el presupuesto alcance para las prioridades políticas del gobierno en turno, antes que, por el conocimiento, o por la Secretaría de la Función Pública, preocupada por vigilar que haya transparencia en el gasto raquítico?



El OTRO EJEMPLO DEL MISMO PROBLEMA, QUE APENAS ESTALLÓ EL PASADO 7 DE MAYO DE 2026: Instituto Politécnico Nacional enfrenta este año una creciente crisis por falta de recursos, infraestructura deteriorada y paros estudiantiles. Alumnos denuncian carencias extremas que afectan sus clases, laboratorios y hasta servicios básicos, mientras crece el debate sobre democratizar la elección del próximo director del IPN (Video en Youtube, canal La Silla Rota).

Estas inquietudes se han traducido en que la poca autonomía presupuestal de los centros públicos de investigación, como el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), ha desaparecido y el uso de los recursos depende cada vez más de decisiones lejanas a la investigación y a la ciencia.


Destaca el poco entendimiento de la gran variedad de necesidades presupuestales que se requieren para cumplir con los compromisos de investigación y el calendario de trabajo de los estudiantes de posgrado. Exigencias que emanan de la Secihti.


Además de los requerimientos materiales de las ciencias, debemos cautivar a personas que tengan la curiosidad, el ingenio y la inteligencia para resolver problemas a través de la ciencia.


En Ensenada, Baja California, por casi 25 años hemos realizado el Taller de Ciencia para Jóvenes. Atraemos a estudiantes de preparatoria de todo el país o, cuando hay limitaciones presupuestales, solo a los del estado.


Los objetivos del proyecto es dar a conocer a los alumnos destacados en ese nivel de educación, cómo se hace la ciencia en México, cómo viven las personas que se dedican a la ciencia y brindarles un panorama lo más amplio posible de la variedad de ciencias en las que pueden trabajar.


Este taller ha sido un esfuerzo conjunto de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), campus Ensenada; del Centro de Nanociencia y Nanotecnología (CNyN ) y el Instituto de Astronomía, ambos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y del CICESE.


Ningún tallerista pone dinero de su bolsillo más allá de llegar al aeropuerto, o terminal de autobuses más cercano al lugar en donde radican.


No podemos discriminar por su poder adquisitivo a quienes participarán en el Taller. Lo que sí es necesario que hagan los participantes, es convencer al comité organizador de que tienen curiosidad y amor por la ciencia.


Desde 2001 científicos del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, del Instituto de Astronomía y el Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la UNAM, así como de la Universidad Autónoma de Baja California, organizan en Ensenada el Taller de Ciencia para jóvenes. Un taller gratuito para estudiantes de bachillerato de toda la república en el que experimentan cómo se hace la ciencia en aulas, campo y laboratorios. Pues bien, por falta crónica de presupuesto y la eterna burocracia gubernamental, taras del sector que supuestamente iban a desaparecer con los gobiernos de Morena, se suspendió este 2026 (Video en Youtube del Canal CICESE CIENCIA).

No es fácil seleccionar entre unas 400 solicitudes a las 20 o 40 personas que participarán en el taller. Nos vemos obligados a rechazar a más del 90% de las solicitudes.


Nuestro método de selección ha funcionado; los talleres han sido exitosos y quienes han participado en ellos han confirmado, o descubierto, su amor por la ciencia y han encontrado amistades nuevas.


Hoy los primeros talleristas ya trabajan en las ciencias, tanto en México como fuera del país, pero, ojo, no podemos decir que creamos científicos, pero sí que los inspiramos.


Ahora bien, este taller no es el único en México. Forma parte de otros que, en conjunto, se transforman en inversión directa a las ciencias que reditúa a futuro.


Son un ejemplo de los beneficios y oportunidades que brinda la educación pública, por lo que tienen los mismos problemas económicos de ésta.


Este año no habrá Taller de Ciencia para Jóvenes en Ensenada. No hay suficiente dinero disponible. Además, los trámites y tiempos burocráticos que nos exigen para poder realizar el taller no nos dan espacio ni tiempo.


Nadie en el taller cobra. Lo hacemos porque buscamos colegas jóvenes y entendemos su entusiasmo.


¡La burocracia no debe matar a la ciencia!



* Horacio de la Cueva Salcedo es doctor en Filosofía (Zoología) por la University of British Columbia, Canadá. Es también investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación en el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese). Especialista en biomecánica, conservación de especies y ecosistemas. Asimismo, es divulgador de la ciencia y colaborador de 4V.



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