Anuncian reducciones de agua para 3 estados de EU y México debido a la sequía en el Colorado
- Javier Cruz

- hace 48 minutos
- 5 min de lectura
Este viernes, funcionarios federales anunciaron significativos recortes de agua durante los próximos dos años para tres estados del oeste de Estados Unidos que dependen del río Colorado, el cual enfrenta una severa sequía.
Agencia AP / 4 Vientos

Escucha el podcast con el resumen de esta información:
Según el plan de la Oficina de Recuperación, California, Nevada y Arizona reducirán colectivamente el uso de agua en 1,25 millones de acres-pie (aproximadamente 1,54 mil millones de metros cúbicos) al año durante ese periodo, con la posibilidad de aplicar recortes mayores según las condiciones.
Arizona sufrirá los mayores recortes, mientras que los estados río arriba —Colorado, Utah, Wyoming y Nuevo México— no enfrentarán ninguno por ahora.
Por su parte, México reducirá su captación en 250.000 acres-pie (unos 310 millones de metros cúbicos) conforme a un tratado entre ambos países.
“Hemos estado en este periodo prolongado de sequía de 26 años", explicó Andrea Travnicek, secretaria adjunta del Departamento del Interior para agua y ciencia de los Estados Unidos, al dar a conocer los alcances del recorte a los tres estados afectados por la sequía.
"Seguimos viendo una sequía prolongada en nuestro futuro. Así que seguir trabajando juntos como un todo dentro de la cuenca será extremadamente importante”.
Las normas actuales que regulan el uso del agua del río expirarán en octubre, y los siete estados no han llegado a un consenso sobre cómo compartirla a largo plazo.
El invierno pasado registró el peor manto de nieve registrado para la cuenca del río Colorado, lo que añadió más presión sobre agricultores, la industria, la vida silvestre y los productores de energía hidroeléctrica, así como sobre millones de personas que dependen de la vía fluvial, incluidas numerosas tribus indígenas estadounidenses y dos estados mexicanos.
Años de uso excesivo, sumados a la sequía y al aumento de las temperaturas debido al cambio climático, han disminuido los dos embalses más grandes del país, ambos alimentados por el Colorado.
El lago Mead cayó recientemente a su nivel más bajo desde que comenzó a llenarse hace nueve décadas, y en el lago Powell ocurrió lo mismo aproximadamente una semana después.
Su almacenamiento combinado es el más bajo en casi siete décadas.
Los negociadores en Arizona agradecieron a California y Nevada por su colaboración para repartir los recortes.
“Para 2027 y 2028, las reducciones ahora consignadas aquí proporcionarán una estabilidad sustancial a la gente", señaló Tom Buschatzke, director del Departamento de Recursos Hídricos de Arizona.
"Seguiremos negociando y determinando cómo operaremos durante un periodo más largo, que es lo que todos queremos”.

JB Hamby, principal negociador de California para el río Colorado, indicó que el plan aporta “algo de certidumbre muy necesaria a corto plazo en un momento de riesgo extraordinario”, aunque lo calificó como “un puente, no una solución permanente”.
En el sur de Nevada, Kyle Roerink, asesor sénior del grupo de conservación Great Basin Water Network, comentó que los esfuerzos por construir un nuevo aeropuerto y centros comerciales, así como algunas ventas de tierras públicas, no han avanzado, reflejando la grave situación hidrológica plasmada en los documentos federales.
Nuevos recortes podrían ralentizar el desarrollo inmobiliario en el área metropolitana de Las Vegas, agregó.
“Cuando la presa Hoover, un símbolo de la fortaleza y el poder estadounidenses, baja y pierde su brillo, puede dar miedo", expresó Roerink.
"Pero también puede ser una gran oportunidad para prepararnos para los próximos cien años de una manera significativa”, concluyó.

MÉXICO Y EL SILENCIO DE LA CILA
Hasta las 21 horas de este día, hora del centro de México, la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), encargada de regular el suministro de agua de los ríos Colorado y Bravo entre México y Estados Unidos por más de 130 años, no había emitido ningún comunicado.
No obstante, desde mayo pasado, el doctor Alfonso Andrés Cortez Lara, miembro de El Colegio de la Frontera Norte (Colef) y especialista en la materia, señaló que se anticipaba un importante recorte de agua del Río Colorado para Baja California a partir de 2027.
Asimismo, indicó que sería en agosto cuando la CILA proporcionaría más detalles sobre el significativo recorte para toda la cuenca.
Cortez Lara mencionó entonces que la reducción alcanzaría aproximadamente 355 millones de metros cúbicos, volumen equivalente al doble del consumo anual de Tijuana y Playas de Rosarito.
Su estimación se situó apenas 45 millones por debajo de lo anunciado hoy por Andrea Travnicek, secretaria adjunta del Departamento del Interior para Agua y Ciencia de los Estados Unidos.
El experto mexicano también adelantó que, de confirmarse la previsión, lo cual ya ocurrió, 2027 marcaría el séptimo recorte consecutivo en la asignación de agua para México.
“La disminución responde a la prolongada sequía que afecta a la cuenca del río Colorado desde finales de la década de 1990 y que ha reducido de forma constante la disponibilidad del recurso, lo que incrementará la presión sobre el abastecimiento de agua potable en Baja California”, manifestó el científico en declaraciones hechas este año a la prensa de Baja California.
Recordó que el Tratado de Aguas de 1944 establece que México recibe anualmente 1,850 millones de metros cúbicos del río Colorado para abastecer a ciudades como Mexicali, Tecate, Tijuana, Playas de Rosarito y Ensenada, además de zonas agrícolas del noroeste del país.

“Sin embargo, los bajos niveles de almacenamiento en el sistema hidráulico mantienen la incertidumbre. Hasta junio, el lago Powell registraba cerca del 25% de su capacidad, mientras que la presa Hoover, infraestructura clave para determinar las asignaciones de agua, se encontraba alrededor del 34%”, destacó.
Por ello, consideró que este escenario podría obligar a ambos países a negociar reducciones de emergencia, conforme a lo establecido en el Acta 323 de la CILA, con el propósito de evitar que la presa Hoover alcance niveles que comprometan también la generación de energía.
De acuerdo con investigaciones realizadas por otros especialistas, como Iván Martínez Zazueta, maestro en Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México e integrante de la Contraloría Ciudadana del Agua de Baja California, en los últimos años autoridades y productores agrícolas han impulsado programas para ahorrar agua.
Entre ellos citó el descanso temporal de tierras de cultivo y proyectos de modernización de infraestructura de riego financiados mediante acuerdos binacionales.
“Pero estos ahorros nunca se recuperan, por lo que la reducción afectará más por el estrés hídrico y la sequía que se registra en el noroeste de México”.



Comentarios