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El PRI Busca Alianzas Urgentes en BC ante la Caída de Intención de Voto

  • Foto del escritor: Javier Cruz
    Javier Cruz
  • hace 21 horas
  • 7 min de lectura

Actualizado: hace 9 horas


Con una intención de voto promedio de 5.33% en Baja California, cifra que disminuye constantemente a lo largo de 2026, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se esfuerza por establecer alianzas de cara al proceso electoral de 2027, que comienza en septiembre.


Javier Cruz / 4 Vientos



Solo o acompañado, los días del Partido Revolucionario Institucional, como tal, parecen estar contados en Baja California (Imagen hecha con inteligencia artificial en fotor.com).
Solo o acompañado, los días del Partido Revolucionario Institucional, como tal, parecen estar contados en Baja California (Imagen hecha con inteligencia artificial en fotor.com).

Escucha el podcast con el resumen de esta información:




El intento ya fracasó en el primer semestre del año. Sus líderes a nivel nacional y estatal, Alejandro Moreno y Álvaro Aldrete, respectivamente, implementaron un plan de reestructuración que busca con urgencia nuevos militantes, aliados políticos, ciudadanos independientes e incluso miembros de otros partidos que aspiran a cargos de elección popular.


Al 26 de junio, no hubo respuesta.


Además, para esa fecha, el número de afiliados al partido en el estado apenas alcanzaba las 2,581 personas, según constató 4 Vientos en la página digital del PRI.


Asimismo, a esa fecha, los partidos Acción Nacional (PAN), Movimiento Ciudadano (MC), del Trabajo (PT) y Encuentro Solidario (PES), a quienes el PRI solicitó una coalición electoral para enfrentar a Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), no aceptaron la invitación.


El complicado panorama para el partido, que de 1930 a 1983 ganó sin interrupción 22 gubernaturas bajo las siglas Nacional Revolucionario, de la Revolución Mexicana y PRI, obligó a sus dirigentes a designar una nueva delegada nacional en el estado, Olga Pérez Sanabria, y a planear la consolidación de su estructura territorial mediante la "Gira Baja California 2026".


Desafortunadamente para ellos, el plan para su renacimiento territorial enfrenta dificultades económicas y financieras.


En resumen: en Baja California, el partido cuenta con un subsidio presupuestal oficial de apenas seis millones 344 mil pesos, el más bajo en su historia, ubicándose en el sótano financiero del estado.


A esto se suma otra dificultad.



Dueño del PES en el estado, partido al cual en un abrir y cerrar de ojos ubicó como la segunda fuerza política de Baja California, no deja de reconocer que su corazón "nunca dejará de ser priista" (Imagen: Red social del político mexiquense).
Dueño del PES en el estado, partido al cual en un abrir y cerrar de ojos ubicó como la segunda fuerza política de Baja California, no deja de reconocer que su corazón "nunca dejará de ser priista" (Imagen: Red social del político mexiquense).

EL FACTOR HANK


Paradójicamente, el magnate Jorge Hank Rhon, quien durante décadas se benefició, financió y militó en el PRI hasta que en febrero de 2021 se retiró para fortalecer al PES y adueñarse del partido evangélico en Baja California, obtuvo 79.5 millones de pesos para su nuevo proyecto electoral.


Esta fue la mayor cantidad otorgada este año por el Instituto Estatal Electoral (IEEBC) y representaba el 52% del subsidio público asignado a todos los partidos, que asciende a 152 millones 128 mil pesos.


Esta desproporción se dio porque Encuentro Solidario, que en 2024 apenas obtuvo el 3.9% de los votos válidos en la elección local de ese año, es el único partido con registro local y, de acuerdo con la ley electoral del estado, puede gozar de ese privilegio subsidiario.


El argumento legal se desmoronó cuando el PRI se sumó a la impugnación que MORENA y el PT presentaron contra el reparto presupuestal ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).


Esa distribución de recursos que beneficia al PES local es desproporcionada e injusta, ya que este partido recibió más del 52% del financiamiento público a pesar de haber obtenido menos del 4% de los votos en las elecciones”, argumentaron.

El 24 de junio, los magistrados federales determinaron que la cantidad entregada al PES debía recalcularse, con la precisión de que el excedente debía regresar de inmediato al erario sin distribuirse entre los partidos impugnantes, que astutamente solicitaban una parte de ese dinero público.


La salida de Hank Rhon del PRI, motivada por la imposición de Lupita Jones Garay como candidata a la gubernatura de la Alianza Va por Baja California -PRI, PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD)-, tuvo repercusiones inmediatas: el desplome final del PRI en la entidad.


Apoyado por Encuentro Solidario, el polémico empresario rompió con Alejandro Moreno Cárdenas y obtuvo el segundo lugar en la votación ganada por Marina del Pilar Ávila para Morena.


Además, días antes de la jornada electoral, el dirigente local Carlos Jiménez Ruiz y más de 260 miembros del PRI en el estado abandonaron la Alianza y a Lupita Jones, para unirse a Jorge Hank y ser expulsados del partido.


Pero este no fue el primer rompimiento significativo de su membresía en Baja California.



Alejandro Moreno Cárdenas, el corrupto destructor del PRI (Imagen: Cuartoscuro).
Alejandro Moreno Cárdenas, el corrupto destructor del PRI (Imagen: Cuartoscuro).

LOS IDUS DE ABRIL


En abril de 2019, en una acción política sin precedentes, el PRI expulsó de sus filas a 19 de sus más representativos integrantes en Baja California, entre ellos el exgobernador Xicoténcatl Leyva Mortera, el exsenador Fernando Castro Trenti -hoy aspirante a la candiatura gubernamental del estado por Morena-, la ex presidenta estatal del partido Nancy Sánchez Arredondo, y el entonces presidente municipal de Ensenada Marco Antonio Novelo Osuna.


Los expulsados, ocho expresidentes municipales del partido tricolor, entre ellos Francisco Pérez Tejada Padilla Aguilera, Samuel Enrique Ramos Flores y Francisco Javier Pérez Tejada Padilla, el exalcalde de Tijuana Carlos Walterio Bustamante Anchondo, así como el exsecretario general del XXI Ayuntamiento de Ensenada, Jesús Jaime González Agúndez, fueron acusados de trabajar abiertamente o en secreto a favor de los candidatos a gobernador, alcalde y diputados de la coalición Juntos Haremos Historia que postulaba al empresario Jaime Bonilla Valdez.


Esa alianza estaba integrada por Morena, el PT, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el local Transformemos.


La purga también alcanzó a dos dirigentes en funciones de organizaciones adheridas al priismo: el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en el municipio de Playas de Rosarito, Alfredo Amaro Matan; y el secretario general en el estado de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), Marco Antonio Corona Bolaños Cacho, ambos identificados con el grupo político de Jorge Hank.


Enrique Acosta Fregoso, en ese momento candidato del PRI a la gubernatura, dijo en rueda de prensa: “No se fueron, ¡los corrimos!", para luego revelar que los 19 proscritos “están trabajando en candidaturas ajenas al PRI”.


Lo expresó así: “Es desalentador para el partido la gran falta de respeto que muestran los militantes priistas que fueron expulsados, quienes recibieron oportunidades estando en el PRI y hoy están apoyando otras fuerzas políticas.”


Se trató de la recomposición política más trascendental de Baja California ya que marcó el fin de los gobiernos panistas, que abarcaron de 1989 a 2019, y propició el nacimiento de las administraciones públicas que en la entidad se conocen como “prianmorenismo”, representadas por Jaime Bonilla y Pilar Ávila.



Su desvanecimiento es gradual, pero persistente. Con él termina la influencia de una maquinaria política corrupta que ahora hereda y trasciende la función pública del partido Morena (Imagen creada con inteligencia artificial en creen.ai, España).
Su desvanecimiento es gradual, pero persistente. Con él termina la influencia de una maquinaria política corrupta que ahora hereda y trasciende la función pública del partido Morena (Imagen creada con inteligencia artificial en creen.ai, España).

¿PERDER EL REGISTRO ESTATAL?


Estos y otros traspiés de carácter político electoral, similares a los que la dirigencia nacional del PRI ha cometido en los últimos años, han reducido drásticamente la militancia y el número de simpatizantes del partido en Baja California.


A tal grado ha llegado la antipatía popular por ese partido que, en seis encuestas realizadas entre marzo y mayo por un número similar de empresas especializadas, el promedio de intención de voto a favor del PRI alcanza solo un 5.3% de los consultados.


Las encuestadoras Cripeso (CP), Demoscopia Digital (DD), Goberarte, Campaings & Elections México, Aluis Polls y Statiscal Research Corporation otorgan la calificación ponderada y señalan que el valor más alto alcanzado por el PRI fue de 8.5% (CP), mientras el más bajo llegó a 2.5% (DD).


En las encuestas se pidió a los entrevistados que manifestaran su intención de voto a los seis partidos con registro que participarán en las elecciones de 2027 -Morena, PAN, MC, PVEM, PT y PRI-, en las que se elegirá a los titulares del poder ejecutivo y a los diputados del congreso local.


En cinco de ellas, Morena, PAN y MC ocupan, en ese orden, los mejores porcentajes de intención de voto, mientras que PT y PRI se disputan el último lugar con porcentajes vergonzosos.


El Revolucionario Institucional estuvo cuatro veces en la última posición por solo dos del Partido del Trabajo, el cual perdió su registro estatal en 2021 porque no alcanzó el 3% de la votación necesaria para conservarlo.


Esto así lo manda la constitución y la ley electoral del estado, pero en junio de 2024 los petistas recuperaron el registro local al ganar la presidencia municipal de Ensenada.


De las encuestas sobresale la hecha por Cripeso porque además de otorgar al PRI su evaluación más alta en las seis consultas (8.5% de intención de voto), le da el tercer lugar en la preferencia electoral solo por debajo de Morena y el PAN.


Aun así, los priistas tienen todo en su contra para destacar en la elección de 2027, salvo que de aquí a septiembre logren pactar una alianza electoral, algo que parece estar hoy muy alejado de la realidad.


Al menos para el PES, al que el PRI ha solicitado reiteradamente una alianza, el tema está muy claro.


César Hank Inzunza, dirigente estatal del PES e hijo de Jorge Hank, precisó el 11 de mayo a la periodista Mireya Cuellar, del diario La Jornada BC, la postura de su partido respecto a una posible coalición con el PRI en 2027.


Dijo:


“¿Esos -los priistas- quiénes son? ¿Hay partido todavía? El voto hankista ya está en el PES; el priista está en Morena. Ustedes saben que los votos con los que ganó Kiko Vega la gubernatura fueron casi los mismos votos que tuvo Oscar Vega con el PAN cuando perdió y ganó Bonilla. El voto del PAN no se ha movido. Y el voto del PRI se fue hasta abajo".

Y remató:


"No hay duda de que Morena es el nuevo PRI. El voto del PRI se fue a Morena...Ese mismo voto que era priista, que sigue a mi papá, a la familia y quien quiere votar por Hank, va a votar en el partido que sea; no necesitamos el logo del PRI para que voten por él; esa es la realidad. Y tan es así que cuando fue candidato de ese partido el voto se fue arriba y después, cuando ya no estuvo, pues volvió... abajo”.


Al buen entendedor pocas palabras bastan.



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