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La indignante huella residual de la moda y los despojos textiles

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Los remanentes causados por la sobreproducción y el consumo excesivo en la industria de la moda y los textiles se mantienen como un desafío ambiental y social en el planeta, expusieron agencias de las Naciones Unidas al iniciarse las jornadas de concientización en pro de cero residuos.


4 Vientos


 

El impacto ambiental de las llamadas “alta moda” y la “fast fashion” es devastador ya que lideran al sector textil como una de las más contaminantes del mundo. Produce altos niveles de contaminación del agua ya que utiliza productos químicos tóxicos que terminan en ríos y mares, y la fabricación y el transporte de prendas generan una huella de carbono descomunal (Imagen: subrayado.com.mx).
El impacto ambiental de las llamadas “alta moda” y la “fast fashion” es devastador ya que lideran al sector textil como una de las más contaminantes del mundo. Produce altos niveles de contaminación del agua ya que utiliza productos químicos tóxicos que terminan en ríos y mares, y la fabricación y el transporte de prendas generan una huella de carbono descomunal (Imagen: subrayado.com.mx).
 

“La moda insostenible está agravando la triple crisis planetaria: el cambio climático, la pérdida de la naturaleza, el suelo y la biodiversidad, y la contaminación y los residuos”, declaró Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).


Agregó que cada año se generan 92 millones de toneladas de residuos textiles en el mundo.


“La producción se duplicó entre 2000 y 2015, mientras que la duración del uso de las prendas disminuyó 36 %”.


De los residuos plásticos, 11 % proviene de ropa y textiles, y en 2023 solo ocho por ciento de las fibras textiles se fabricaron con materiales reciclados.


Asimismo, destacó que la ropa desechada suele acabar en países de bajos ingresos, donde la falta de infraestructura para la gestión de residuos provoca el vertido, la quema y graves consecuencias ambientales y sociales.


Además, dijo, los residuos textiles y de moda en las ciudades suelen acabar en vertederos, donde tardan décadas en descomponerse y liberan nocivos gases de efecto invernadero, que calientan el planeta.


Por su parte, Anacláudia Rossbach, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), advirtió que “el creciente volumen de residuos está poniendo a prueba la infraestructura urbana, la salud pública y el medio ambiente”.


Ese reto llega “especialmente para los 1,100 millones de personas que viven en asentamientos informales y barrios marginales, con servicios limitados de recolección de residuos y saneamiento”.


 

La industria de la moda es la segunda mayor consumidora de agua en el mundo, después de la agricultura. La producción de una sola camiseta puede requerir hasta 2.700 litros de agua, lo que equivale a lo que una persona bebe en tres años, Y Se estima que se producen 80 mil millones de prendas nuevas cada año, lo que equivale a alrededor de 11 prendas por persona en todo el mundo (Imagen: Agencia EFE).
La industria de la moda es la segunda mayor consumidora de agua en el mundo, después de la agricultura. La producción de una sola camiseta puede requerir hasta 2.700 litros de agua, lo que equivale a lo que una persona bebe en tres años, Y Se estima que se producen 80 mil millones de prendas nuevas cada año, lo que equivale a alrededor de 11 prendas por persona en todo el mundo (Imagen: Agencia EFE).
 

Las agencias de la ONU impulsan enfoques de cero residuos como claves para la transición hacia enfoques más circulares de producción, consumo y reciclaje.


En 2022 la Asamblea General de la organización estableció el 30 de marzo como Día Internacional de Cero Residuos.



“Necesitamos centrarnos en un enfoque de economía circular que valore la producción, la reutilización y la reparación sostenibles. Trabajando juntos, los consumidores, la industria y los gobiernos pueden apoyar una moda verdaderamente duradera y ayudar a reducir nuestra huella ecológica”.

(Inger Andersen).



En la sede del encuentro, Nairobi, África, el Pnuma y ONU-Hábitat presentaron dos buenas prácticas de cero residuos en moda y textiles, seleccionadas entre 220 propuestas de distintas regiones del globo.


La primera es la del proyecto United Wardrobe (Armario unido), implementado en Bangkok, Tailandia, que transforma los residuos textiles en un ciclo de reutilización y renovación, reduciendo 98 000 kilos de emisiones de dióxido de carbono (CO2) y conservando 33 millones de litros de agua.


La segunda es LiiS.com, de Noruega, que alquila prendas fácilmente reparables a más de 270 mil niños.De acuerdo con el Pnuma y ONU-Hábitat, ese modelo de textiles como servicio “fomenta la sostenibilidad desde el inicio de la vida, educando y concienciando sobre los residuos a toda una nueva generación”.


Las agencias de la ONU prevén que entre el 1 de marzo y el 5 de abril se celebren decenas de eventos para concienciar y debatir soluciones a nivel global, nacional y municipal, como talleres de reciclaje creativo, jornadas de limpieza, plantación de árboles e intercambio de juguetes.


Las convocatorias contemplan la participación de niños, grupos juveniles, científicos, refugiados y otros grupos interesados en países como Arabia Saudí, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Grecia, Italia, Malaui, Tailandia y Uganda.


De México no hay información de cómo participará en las actividades (Agencia IPS).

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