Intensificación de El Niño aumenta fenómenos extremos. En México serán "muy fuertes"

4 jul
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Ante esto, el CICESE creó un sistema innovador para monitorear en tiempo real las condiciones meteorológicas en el Noroeste de México.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), se han establecido condiciones de El Niño en el Pacífico tropical, y se espera una rápida intensificación en los próximos meses, lo que aumentará la probabilidad de olas de calor, sequías, lluvias intensas y otros fenómenos meteorológicos extremos en diversas partes del mundo.
OMM / Todos@Cicese / Edición: 4 Vientos

Escucha el podcast con el resumen de esta información:
En México, especialistas en clima y meteorología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) proyectan que El Niño será un fenómeno "muy fuerte", con impactos significativos en lluvias, huracanes y temperaturas, especialmente entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Ante este panorama, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) ha desarrollado un innovador sistema de monitoreo en tiempo real de las condiciones meteorológicas en el noroeste de México, con énfasis en el sur de la península de Baja California.
Con ello, los científicos mexicanos proporcionan de manera oportuna una herramienta computacional para seguir los efectos de El Niño en esa región del país.
En un comunicado, la OMM anunció que está reforzando la coordinación, los servicios de información climática y el apoyo en alertas tempranas para ayudar a los gobiernos, organismos humanitarios, sectores sensibles al clima como la agricultura y la salud, y comunidades vulnerables a prepararse para los posibles impactos.
En su boletín mensual sobre el clima estacional mundial del 3 de julio, la OMM prevé una rápida evolución de El Niño hacia un episodio intenso durante los meses de julio a septiembre de 2026.
Las predicciones mediante conjuntos multimodelos de los principales centros mundiales indican un calentamiento constante y significativo de las temperaturas oceánicas en el Pacífico ecuatorial central y oriental, con anomalías medias estacionales de la temperatura de la superficie del mar que se espera superen los 2 grados centígrados en regiones clave.

Los modelos de predicción muestran una notable coincidencia, afirmó la organización, proporcionando un alto nivel de confianza en las proyecciones.
"Se espera que El Niño continúe intensificándose durante el otoño del hemisferio norte y que su influencia se extienda a muchas regiones del planeta", indica en su informe la organización mundial.
En cuanto a la cuenca del Atlántico ecuatorial, la OMM predice que se mantendrá, en general, más cálida que la media.
El Global Seasonal Climate Update complementa el boletín de la OMM El Niño/La Niña Hoy, publicado el 2 de junio, ofreciendo una evaluación más amplia de las condiciones climáticas estacionales al incorporar la influencia de varios factores como el dipolo del océano Índico y las condiciones en el océano Atlántico, además de El Niño.
"Ya se observan condiciones características de un episodio de El Niño, y se prevé que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en un episodio fuerte, tal como anticipó la OMM en sus predicciones. Esto aumentará las probabilidades de sequías y lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones del mundo", afirmó Celeste Saulo, secretaria general de la OMM.
Agregó que la comunidad de la OMM ha puesto en marcha una movilización sin precedentes para coordinar actividades en las Naciones Unidas y, a nivel regional, en apoyo a los gobiernos, las organizaciones humanitarias y los sectores sensibles al clima.
"Las predicciones estacionales con suficiente antelación y las alertas tempranas son fundamentales para salvar vidas y mitigar el impacto en nuestras economías y comunidades", añadió en el boletín.
¿QUÉ SE ESPERA PARA MÉXICO?
El Niño 2026 se proyecta como un fenómeno "muy fuerte" en México, con impactos significativos en lluvias, huracanes y temperaturas, especialmente entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
El 25 de junio, investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alertaron al gobierno y al pueblo del país sobre la necesidad de tomar medidas preventivas, dado que existe una alta probabilidad de que este evento alcance una intensidad fuerte, o incluso muy fuerte, durante el segundo semestre del año.
De acuerdo con su pronóstico, respaldado por modelos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, se prevé un escenario de cambios significativos en el clima de México y otras regiones del mundo.
"El interés científico no radica solo en su intensidad, sino en cómo podría amplificar sequías, temperaturas extremas y la actividad de ciclones tropicales en un contexto de calentamiento global ya existente", indicaron en su comunicado.
Explicaron que El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan por encima de lo normal, alterando la circulación atmosférica global y modificando los patrones de lluvia y temperatura.
Adelantándose al pronóstico de la OMM, los científicos de la UNAM señalaron que existe una probabilidad superior al 95% de que este evento se presente en los próximos meses, con una posible intensificación a partir de julio de 2026 y un pico hacia el segundo semestre del año.

¿QUE VIENE?
Uno de los principales efectos esperados de El Niño en México es la disminución de las lluvias en gran parte del país.
"Regiones como el centro, el sur y la Península de Yucatán podrían registrar precipitaciones por debajo del promedio entre finales de 2026 y la primavera de 2027", dice el documento universitario, que agrega: "el noroeste de México podría experimentar episodios de lluvia por encima de lo habitual durante los primeros meses del año".
Esta redistribución de la lluvia tiene un efecto directo en la temperatura, ya que cuando hay menos precipitación, el suelo pierde humedad más rápido y el ambiente se calienta con mayor facilidad.
"El resultado es un incremento en las olas de calor y condiciones más secas en varias regiones del país", explican los especialistas, subrayando que este tipo de escenarios ya han sido observados en eventos anteriores de El Niño.
Se sabe que el aumento de temperaturas y la reducción de humedad generan condiciones propicias para la propagación de incendios forestales, ya que la vegetación seca actúa como combustible natural, facilitando el inicio y expansión del fuego, especialmente durante los meses de mayor calor.
Los investigadores advierten que este riesgo puede aumentar entre febrero y mayo de 2027, cuando las condiciones secas suelen ser más pronunciadas en varias regiones del país.
"Además, los incendios tienen un impacto directo en la calidad del aire, ya que liberan partículas finas y compuestos que contribuyen a la formación de ozono troposférico. La combinación de calor, radiación solar y emisiones naturales puede deteriorar la calidad del aire de forma significativa, afectando tanto zonas urbanas como rurales".
La UNAM destaca que la actividad creciente de El Niño generará cambios en los ciclones tropicales, ya que el calentamiento del Pacífico ecuatorial puede incrementar la energía disponible en el océano, favoreciendo la formación de huracanes más intensos.
"Esto no implica que habrá más ciclones necesariamente, sino que algunos de ellos podrían alcanzar categorías más altas, incluyendo categoría 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson", precisa el instituto universitario.
Los científicos enfatizan finalmente que los modelos muestran incertidumbre en la magnitud final de El Niño, pero coinciden en una alta probabilidad de un evento fuerte.
"Esto obliga a observar el fenómeno no solo como un ciclo natural, sino como parte de un sistema climático más complejo, donde la temperatura global influye en la intensidad de los impactos".

EL SISTEMA DE PRONÓSTICO DEL CICESE
Ante esta situación, y de manera muy oportuna, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) registró el 6 de marzo, ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR), el sistema denominado "Monitoreo de condiciones meteorológicas en Baja California Sur", el cual se compone de un conjunto de programas de computación que realizan actualizaciones en tiempo real.
Los programas permiten que especialistas y personas interesadas en el tema tengan acceso a monitorear eventos meteorológicos que ocurren en el noroeste de México, con énfasis en el sur de la península de Baja California.
El doctor Luis M. Farfán Molina y el maestro Julián Delgado Jiménez, investigadores del CICESE y coautores de la obra registrada, explicaron que el sistema pronostica el tiempo para la región en dos rangos: 24 y 120 horas, y se aplica principalmente para temperaturas extremas (mínima y máxima), lluvia y viento.
Farfán manifestó que el sistema de monitoreo se alimenta con datos de los servicios meteorológicos de México y Estados Unidos, así como de las estaciones meteorológicas de la red nacional de aeropuertos.
"Con este sistema de monitoreo también es posible conocer la posición y el movimiento de fenómenos atmosféricos extremos; por ejemplo, ciclones tropicales activos y las descargas eléctricas asociadas a las tormentas que ocurren en el Océano Pacífico, Golfo de México y Mar Caribe".
El sistema analiza datos de observaciones de aeropuertos, imágenes de satélite geoestacionario y resultados de un modelo de predicción numérica procesado en el equipo de cómputo del CICESE, ubicado en Ensenada, Baja California.
La componente observacional del sistema se actualiza con una frecuencia de 60 minutos, utilizando productos de texto y gráficos mediante transferencias electrónicas que permiten disponibilidad inmediata en el flujo de información.




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