La agresión y el desprecio de Trump a la ONU, la OTAN y Dinamarca
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Actualizado: hace 2 horas
El representante estadounidense ante las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, respondió a la condena de la agresión militar en Venezuela con una promesa de "seguir desfinanciando" a la misma organización a la que representa.
Y el presidente Donald Trump, en su empeño por quedarse con Groenlandia, cuestionó el apoyo que su país recibe de los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en caso de necesitarlo, subrayando el financiamiento que la nación americana hizo por décadas de la institución bélica europea.
Agencias Europa Press, BBC Mundo, Reuters y RT/ Edición 4 Vientos

En una entrevista con la cadena Fox News, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, arremetió con violencia contra la organización a la que representa, tildándola de "ridícula" y prometiendo "seguir evadiéndola y desfinanciándola".
Poco después, Donald Trump firmó un memorándum que ordena la salida de su país de decenas de organizaciones internacionales que "no responden" a sus intereses, según informó por la tarde la página web de la Casa Blanca.
El documento ordena a las agencias gubernamentales estadounidenses que dejen de participar y patrocinar a 35 organizaciones no pertenecientes a las Naciones Unidas, y a 31 entidades de la ONU "que operan en contra de los intereses nacionales, la seguridad, la prosperidad económica o la soberanía de los Estados Unidos".
Estas diatribas fueron respuesta a la condena del Consejo de Derechos Humanos de la ONU a la reciente agresión militar de la Administración Trump contra Venezuela, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Con visible satisfacción, Waltz se jactó por la mañana de haber desfinanciado el Consejo de Derechos Humanos bajo Trump y de haber forzado el primer recorte presupuestario en la historia de la ONU, eliminando más de 3.000 burócratas.
Lo hizo utilizando la palabra "doge-ing", un verbo acuñado a partir de las siglas del Departamento de Eficiencia Gubernamental estadounidense (DOGE), que tiene como objetivo despedir al máximo de trabajadores públicos para ahorrar presupuesto.
Añadió que la ONU solo quiere "cartas con un tono más contundente", mientras que el presidente Trump tomó "acción real".
"El presidente Trump tomó medidas audaces y seguiremos evadiendo y desfinanciando a esa ridícula organización llamada Naciones Unidas".
Ante la clara postura de la ONU, que calificó la remoción forzosa del presidente legítimo como una violación del derecho internacional, Waltz justificó la agresión asegurando que "ahora el pueblo venezolano va a estar mejor" y recurrió a un argumento histórico muy controvertido, utilizando como ejemplo otra agresión ilegal de Estados Unidos.
"Ya señalé, cuando Estados Unidos tomó medidas hace años, que el pueblo panameño, gracias a que Noriega fue arrestado, condenado y cumplió condena tanto en Estados Unidos como en Francia y Panamá, está ahora mejor", dijo, refiriéndose a la invasión armada del 20 de diciembre de 1989 por parte de EE.UU., una operación condenada por la Asamblea General de la ONU que dejó un rastro de destrucción y centenares de panameños muertos.

Trump y la OTAN
Por su parte, Donald Trump, puso en duda que su país pudiera recibir ayuda de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en caso de necesitarlo.
"Dudo que la OTAN estuviera ahí para nosotros si realmente la necesitáramos", escribió el mandatario en su red Truth Social.
Sin embargo, aclaró: "Siempre estaremos ahí para la OTAN, aunque ellos no estén ahí para nosotros". En ese sentido, manifestó que "todos tienen suerte" de que reconstruyera el Ejército de EE.UU. en su primer mandato (2017-2021) y "siga haciéndolo".
Trump hizo esas afirmaciones, luego de comentar, en la misma publicación, que su administración habría llegado para poner orden en la organización internacional.
Recordó que los miembros de la OTAN hasta ahora destinan el 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) al gasto en defensa y seguridad "y la mayoría no pagaba sus cuentas". Tras la cumbre celebrada en La Haya el año pasado, por insistencia de Trump, se acordó elevar la cuota al 5 % del PIB para 2035.
"Todo el mundo decía que eso era imposible, pero se pudo hacer porque, por encima de todo, todos ellos son amigos míos", enfatizó el mandatario estadounidense.

"No tienen ningún miedo"
El inquilino de la Casa Blanca se jactó de la importancia que tiene la presencia de su país en la OTAN, pues alega que, si no estuviera, otras potencias no temerían a la organización.
"Rusia y China no tienen ningún miedo a la OTAN sin los EE.UU. [...] La única nación que China y Rusia temen y respetan es EE.UU. reconstruida por DJT", expresó el presidente refiriéndose a sí mismo, Donald John Trump.
En ese sentido se atribuyó haber contribuido para frenar el avance del conflicto ucraniano: "Sin mi intervención, Rusia tendría ahora toda Ucrania".
En su publicación, Trump insistió, como ya ha dicho en otras oportunidades, que él solo puso fin a "ocho guerras" y se volvió a quejar de que "Noruega, miembro de la OTAN, tomara la tonta decisión" de no concederle el Premio Nobel de la Paz.
"¡Pero eso no importa! Lo que importa es que salvé millones de vidas", agregó, resignado, el mandatario estadounidense.

Groenlandia
Todas estas quejas de Trump se dan en medio del aumento de tensiones por sus renovadas declaraciones sobre hacerse con el control de Groenlandia.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, dijo que "no tiene ningún sentido hablar de la necesidad de que EE.UU. se apodere de Groenlandia. EE.UU. no tiene derecho a anexionarse uno de los tres países de la Mancomunidad del Reino danés".
El pasado sábado, Katie Miller, esposa del subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, publicó una imagen de un mapa de Groenlandia con los colores de la bandera estadounidense y la leyenda "pronto".
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, calificó la foto de "irrespetuosa" y ratificó que el país "no está en venta".
Posteriormente, el propio Stephen Miller aseveró que "para que Estados Unidos asegure la región ártica, para proteger y defender a la OTAN y sus intereses, obviamente Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos".
A su vez, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó este miércoles que se reunirá con Dinamarca la próxima semana, en momentos en que el presidente Donald Trump ha repetido en los últimos días que quiere hacerse con el control de Groenlandia.
Rubio contestó así a periodistas cuando se le preguntó si Estados Unidos estaba dispuesto a arriesgar potencialmente la alianza de la OTAN avanzando con una opción militar:
Si el presidente identifica una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, todo presidente conserva la opción de abordarla por medios militares. Como diplomático, que es lo que soy ahora, y en lo que trabajamos, siempre preferimos solucionarlo de diferentes maneras, incluso en Venezuela".



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