El diagnóstico de cáncer infantil en México es tardío en 8 de cada 10 casos
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- 23 feb
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El cáncer infantil representa entre el 5% y el 10% de los casos de tumores malignos que se diagnostican en México, y es la segunda causa de muerte en nuestro país en niños y adolescentes entre cinco y 14 años porque el 80% de ellos se determinan en una etapa avanzada.
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Por eso, el doctor Alberto Olaya Vargas, director del Programa de Cáncer Infantil y la Adolescencia en el Centro Médico ABC, e investigador Nivel I del Sistema Nacional de Investigadores del CONHACYT (Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías), convocó a los padres de familia a tomar conciencia sobre la importancia de tener un diagnóstico acertado de la enfermedad.
“Lograr un diagnóstico temprano puede marcar la diferencia en la evolución y tratamiento de esta enfermedad. Para ello se debe contar con información cierta, abundante y oportuna de su presencia y propagación que nos ayude a enfrentar los retos y desafíos que envuelven a esta enfermedad en México”, manifestó.
En especialista citó el ejemplo de los países europeos, donde el diagnóstico temprano es más común, lo que se traduce en una tasa de curación entre el 80% y el 95%; mientras que en México, donde el diagnóstico avanzado es poco frecuente, se estima que ronda entre el 20% al 65%.
“Investigaciones en nuestro país han descubierto que el contexto familiar o la falta de cultura por el autocuidado son obstáculos para llegar al diagnóstico oportuno, especialmente en la etapa de la adolescencia, donde la relación con los padres puede ser más complicada, dificultando así acudir al médico”.
(Alberto Olaya Vargas).
Por este motivo, agregó, deben ser los padres quienes estén atentos a los signos de alerta y, en caso de sospecha, acercase con un especialista.
En un comunicado del Centro Médico ABC, el doctor no pasó de lado el hecho de que existen otros factores en México que contribuyen a la baja tasa de curación.
“Existen diversos tipos de cáncer infantil, dentro de los cuales existen algunos muy agresivos como lo son las leucemias linfoblásticas agudas que representan el 50% del total de los casos de cáncer infantil en el país, mientras que en otros países esta cifra es del 35%”.

Al respecto, el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia, reveló en un estudio de 2024 que el segundo cáncer infantil de mayor prevalencia en México son los tumores del sistema nervioso central (cerebro).
Después siguen, en orden de importancia, los linfomas que atacan el sistema inmunitario, la retinoblastoma (tumor de la retina del ojo), el carcinoma de células renales (tumor del riñón), y el Neuroblastoma, que son tumores ubicados en el sistema nervioso entre otros.
Olaya precisó:
“Como padre de familia es importante prestar atención a los síntomas que podrían estar indicando la sospecha en el desarrollo de cáncer infantil. Menciono fiebre persistente, presencia de ganglio o aumento de volumen (Bolitas o tumores) en alguna parte del cuerpo, palidez, vómito, mareos, cansancio o debilidad, así como la aparición de moretones sin motivo aparente, sangrado nasal frecuente o severo, y dolores de cabeza”.
Aclaró que la presencia de uno o más de estos signos no necesariamente significan la presencia de cáncer, pero sí es crucial buscar atención con un especialista para identificar su causa y recibir la atención adecuada.
En México, el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI), señala que el cáncer infantil es la segunda causa de muerte en niños y adolescentes, en la etapa de los cinco a 14 años; y la tercera entre el primero y cuarto año de vida.

Por otra parte, destaca que el padecimiento afecta en mayor medida al sexo masculino, quien representan el 57% de los casos diagnosticados.
“Lamentablemente, se calcula que en los niños que han desarrollado algún tipo de cáncer, el 80% serán diagnosticados en etapas tardías, lo que reduce las posibilidades de curación y supervivencia. Este panorama es aún más complejo de los 13 a 18 años, donde se presentan variantes más agresivas”.
(Alberto Olaya Vargas).
En el comunicado, el Centro Médico ABC indica que actualmente, junto con el Instituto Nacional de Pediatría, colabora en el Programa de terapia con células CAR-T, o terapia de linfocitos T con receptor de antígeno quimérico CAR-T(por sus siglas en inglés), el cual es único en Latinoamérica.
Mediante este proyecto se modifica genéticamente a las células inmunes del paciente para dotarlas de herramientas con las que sean capaces de reconocer y destruir de manera más eficaz a las células tumorales.
El experto señaló que los resultados de este programa han demostrado mayores beneficios y menos efectos secundarios en comparación a otro tipo de tratamientos como la radioterapia, la quimioterapia o las “terapias blanco molecular”, nombre que recibe el tratamiento que utiliza fármacos dirigidos contra genes o proteínas específicos que están involucrados en el crecimiento y la supervivencia de células cancerígenas.
Olaya Vargas reiteró finalmente que corresponde a los padres de familia asumirse como la base fundamental para llegar a un diagnóstico oportuno, debido a que son quienes pueden identificar cambios en la salud de sus hijos.
“En caso de detectar la presencia de síntomas como los que describimos antes, así como un reflejo blanquecino en las pupilas de los ojos, se debe acudir de inmediato con el médico pediatra. Es preferible buscar atención médica y que el especialista indique que no es nada de gravedad, a dejarlo pasar y que el cáncer infantil evolucione a una etapa avanzada”.
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